| Rechazan "Cualquier intento de
diálogo" Con Castro. Llenos de patriotismo y deseos de
libertad, decenas de miles de exiliados cubanos desfilaron el sábado por la Pequeña
Habana para conmemorar el 130 aniversario del Grito de Yara, que inició el 10 de Octubre
de 1868 las luchas por la Independencia de Cuba.
Agitando banderas cubanas, hombres y mujeres de todas las edades se
unieron a La Marcha de la Intransigencia Patrótica, convocada para demostrar que el
exilio rechaza "cualquier intento de diálogo y componenda" con el gobierno de
Fidel Castro.
Armando Pérez-Roura, gerente general de Radio Mambí (WAQI-710 AM)
y uno de los dirigentes de Unidad Cubana, realizó la primera intervención entre los
oradores.
La mayoría de los oradores criticaron a los países europeos y al
canadiense por hacer negocios e inversiones en Cuba. "¿Cómo no vamos a ser
intransigentes, cuando nuestro dolor no hace eco en los gobiernos del continente y en
Europa?", reclamó Alberto Hernández, presidente de la junta de directores de la
Fundación Nacional Cubana Americana. "¿Qué moral tendrán estos gobiernos cuando
nos miren a los ojos en una Cuba libre?, se preguntó.
Entre las organizaciones que se hicieron presente estuvo Unidad
Cubana, la Fundación Nacional Cubano Americana, Cuba Independiente y Democrática,
Municipios de Cuba en el Exilio y la Brigada de Asalto 2506.
¿Por qué luchamos?
Por Armando Pérez-Roura
¿ Es necesario preguntarse cada mañana por qué los cubanos
luchamos contra el régimen comunista de Fidel Castro?
Al cabo de casi cuarenta años esa pregunta lleva implícita una
respuesta que nos da fuerza para continuar esta batalla que cada día se acerca más a su
final. Luchamos porque ante todo es un deber que no puede eludir ningún ser de principios
cuando le han conculcado todos los derechos que tiene un ciudadano nacido en su patria. La
misma que no puede visitar; donde no puede vivir. Porque una gavilla de bandidos lo ha
aherrojado.
Luchamos contra viento y marea frente a tantos enemigos porque nos
ampara la razón. Porque no es hombre aquel que ve en silencio el crimen que se comete
contra un pueblo al que han esclavizado provocándole una muere social por aplicaciones
psicológicas sistemáticas para doblegarlo. Luchamos porque jamás a pesar de los años
que han pasado aceptaremos en silencio lo que se ha hecho contra nuestro pueblo. Luchamos
porque aprendimos, desde niños, que cuando no existe la justicia, cuando se gobierna un
país como si fuera un campamento militar, y el ciudadano es explotado, perseguido,
encarcelado, se hace obligatoria la rebelión. Porque cuando hombres y mujeres han sido
asesinados desde muy jóvenes, aquel que vuelve sus espaldas a ese inmenso holocausto, no
puede llamrse hombre . Rodeados por la sordera de un mundo indolente y hasta cómplice
casi siempre, luchamos por la libertad, la justicia y el honor de nuestro pueblo. Por la
recreación de la sociedad, de la misma nación. Luchamos porque cuando en un país ha
pasado lo que ha sucedido en el nuestro, nada más existen dos clases de ciudadanos: el
que prefiere morir antes de doblegarse; y el que no tiene principios y acepta la mordida
del perro como oveja de un rebaño vulgar. Luchamos porque es nuestra dignidad la que nos
obliga a recuperar los derechos que le han sido conculcados a nuestro pueblo. Y porque
queremos que Cuba deje de ser el inmenso basurero en que la han convertido, ese maldito
mandamás del que no sabe realmente que tipo de sangre corre por sus venas
diábolicas.
Luchamos porque nos obliga el deber y el honor terminar de una vez
por todas la degradación a la que ha sido llevada la mujer cubana para poder subsistir,
como la mujer en la Italia y el resto de Europa, a fines y al término de la Segunda
Guerra Mundial. Luchamos para concluir con la venta a retazos de la Isla y de todo el
archipiélago cubano a los extranjeros inescrupulosos. Para aquellos pusilánimes e
idiotas raciales que consideran que nuestra lucha y sus objetivos están muertos, le
reafirmamos una vez más, por enésima ocasión, que la victoria será nuestra porque la
Verdad, por mucho que se trofie la Historia, siempre se abre paso con el devenir del
tiempo. Cierto que la lucha no ha sido fácil, pero la Verdad se impondrá en nuestra
patria y la bandera de la justicia tremolará a la altura de las palmas que, como dijera
José Martí, son novias que esperan. Luchamos por tantas cosas que faltan en nuestra
patria a las puertas del siglo XXI, que no podemos en un solo artículo enumerar. Porque
desde las modernísimas instituciones que rigen en todas las naciones más avanzadas del
planeta, hasta el bienestar material de las sociedades más desarrolladas, fueron
fusiladas en Cuba por la insolente camarilla de asesinos que detentan el poder con mucha
mayor autoridad y fuerza que los antiguos boyardos del imperio ruso.
La victoria está tocando a las puertas. Y sabemos desde hace mucho
tiempo, que cuando alboree el sol de la libertad en la Isla, y se abra la caja de Pandora
-que es ese inmenso manicomio donde el castrato atormenta a todo un pueblo-, el mundo se
horrorizará de lo que es capaz de hacer un endemoniado tirano impuesto a base de terror y
sangre.
Por eso respondemos todo esto cada mañana a la pregunta de
conciencia que nos hacemos:¿Por qué luchamos?
Cálido recibimiento al periodista dominicano Bonilla Aybar
En la tarde del jueves llegó a Miami por el Aeropuerto
Internacional, el renombrado periodista, político y diplomático dominicano Rafael
Bonilla Aybar, donde fue cálidamente recibido por el presidente de Unidad Cubana, Dr.
Luis Figueroa, y otras personalidades del exilio.
Unidad Cubana invitó a Bonilla Aybar a que participe con su
vibrante palabra en los pronunciamientos que se harán en la Marcha de la Intransigencia
Patriótica organizada para este sábado 10 de octubre por numerosas organizaciones del
exilio cubano.
Durante la reciente visita que hizo el tirano Castro a República
Dominicana, invitado y lisonjeado por el presidente de ese país, Leonel Fernández,
Bonilla fue agredido por la Seguridad del Estado cubana, por protestar por la visita y
levantar la voz en favor de los exiliados cubanos.
Los agentes de la Seguridad del estado cubana "asumieron el
control antes y durante la visita de Castro", afrimó Bonilla, y en la República
Dominicana hay con carácter permanente entre 50 y 100 de esos agentes, desde antes de
abrir el consulado.
Bonilla estuvo muy ligado a la Cuba republicana, como lo ha estado
con la causa del exilio cubano. Recordó con emoción que en Cuba los dominicanos gozaron
de fraternal acogida y hospitalidad durante la dictadura trujillista y no necesitaban de
ningún carnet de identidad para desenvolverse, sino sólo el hecho de ser
dominicanos.
Dijo sentirse muy satisfecho de las pruebas de solidaridad recibidas
por la población dominicana por su incidente con los de la seguridad cubano, lo cual
"fue una prueba de que la mayoría de los dominicanos detesta a Castro y estuvo en
desacuerdo con la invitación que se le hizo"; como lo fue también el fracaso del
acto que realizaron en Baní y la cancelación de la visita a
Montecristi.
"La reacción del pueblo fue adversa. Cuando la condecoración
en el Palacio Presidencial invitaron a más de mil personas, pero la gente no
fue...¿Cómo nosotros que sufrimos una dictadura de 31 años, vamos a rendirle pleitesía
a Castro?", declaró Bonilla, lamentando que el gobierno de su país haya gastado
cerca de 4 millones de dólares en su invitación al tirano.
Sobre el acto de este sábado 10 de octubre, el ilustre dominicano
reiteró su completa identificación con la causa del exilio cubano y con la fecha
patriótica que servirá de marco a la Marcha "El Grito de Yara tiene un gran
significado para Cuba, pero también para la humanidad, porque todos los pueblos del mundo
han tenido su Grito de Yara, que espero se repita pronto con la caída del último de los
dictadores tropicales", dijo.
Bonilla Aybar fue objeto de un buffet-homenaje organizado por la
Unidad Cubana en el Hotel Biltmore. |